Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2025

Dolor o cordura

Imagen
A veces, la belleza de los atardeceres es tan sublime, que me hace sentir pequeño, insignificante y necio. Solo con ver como el mismo paisaje cambia al cambiar la luz que lo proyecta. Me invade ese sentimiento de derrota, sin lograr saber de donde sale, de donde brota. Solo soy capaz de transcribirlo musitando aquellos momentos en los que el corazón se empaña y su latido me descoloca. Y me empeño en afirmar que a estos años que aprisiono para no perderlos, el tiempo se apiade y me conceda no sucumbir a los ocasos. Nunca opuse el dolor a la cordura ni inicié mi caída sin acotar los sentimientos. Jamás dibujé los pentagramas que quise, ni adorné con luces las notas señaladas. Seguí mi senda hacia donde se pierde la cordura, hasta la fábrica que agoniza y entierra los sentimientos. Llené de agua de esperanza mi derrota, cuando azahares blancos danzaban en el aire, cuando las gotas sabidas de mi angustia cierta afloraban y dejaban mi boca ajada y seca. Hundí mi cabeza para callar lo que si...

La luz en otoño

Imagen
  La luz durante el otoño está amenazada de muerte, transita despacio con la soledad acompasada a su paso, a la espera que el sol se oculte temprano, acostumbrada a su trasnochar de verano. Los atardeceres son simulacros de derrota, cuando la luz adormece de forma pausada, incierta y temerosa. Simula el rescoldo de luz que queda atrás a medida que nos adentramos en un túnel. Perfila las montañas de manera que apreciamos un visillo de color pálido, con algunos trozos deshilachados por los que haces de luz se escapan y tiñen de añiles y fucsias las nubes que enmarcan la escena. A veces el día se despide con una paleta de colores trágicos que enmudecen la brisa y detienen el parpadeo de incontables ojos incrédulos. La tarde no quiere irse y se tumba a lo largo de las montañas o se recuesta sobre la mar, sin otro propósito que quedarse. Hoy la acompaña la luna, empeñada en suplir al sol con su brillo, mientras éste abdica, sin más remedio, cansado de soportar el día. La belleza de la t...