Las olas
Las olas El ruido del mar arrulla como no lo hace una nana y las inquietas olas se acercan, me miran y sacuden espuma. En su eterno vaivén me mezo y conmigo mis sentimientos, extasiados por el roce delicado de la mar sobre mis píes descalzos. Algunas se aproximan derrotadas, desnudadas de su encaje blanco, llegan detenidas y asustadas y se retiran sin ocupar espacio. Otras aparecen bravuconas y dispuestas, cabalgando sobre un fondo trasparente, brincando sobre las rocas y derramando pequeñas gotas y un rumor, …, que recordamos siempre. José A. González Correa