Hablar sin hablar
Las manos atrapan el aire con tanta pasión que la razón no deja lugar a la duda y el viento discreto mesa su pelo mientras engarza corales que mecerá su cuello, y la luna gitana regará con azahares y aroma de jazmín de noche, desde el Albaicín a Triana toda su blancura. La mar celosa de su silueta, mecerá la espuma con la marea, mientras sus brazos navegan el espacio que la música deja y se hunden en la armonía con golpes de ritmo, con encendida pasión que a la mar enoja y subirá para mojarla, mientras sin querer, le hilvanará, la bruma, el taró y la espuma a su cintura. Viento de antaño, acunado redoble de sentimientos, prendidos a la tierra como los sueños con los que nos entierran. Sentimiento profundo donde el dolor se hace cante y la pasión es un baile qué sin hablar, habla, que sin querer, te cuenta. Caricias segadas que en la barcina esparce la mies, rendidas voces que olvidaron el fugaz recuerdo de la amapola, cuando las espigas jóven...