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En breve abriremos la sección Güeveros por el mundo ... Con el fin de mostrar fotos de otros lugares, aunque ninguno tan bonito como la Alpujarra.

Madre

Desde el principio, que permitió el milagro de la vida, actualizado con cada generación han construido nuestra historia. Acompasando el paso que le marcaban, entonces, y marcando el ritmo de la realidad, ahora. Ellas, la necesaria razón de un mundo imperfecto. Paraguas de días de lluvia, paraguas de parasol. Sentidos alertas para acunar ilusión. Sentimientos de colores que evitan la tormenta y abrazos infinitos que adormecen el corazón. Sollozos escondidos sin asomar del rincón, donde solo se abriga si con eso da calor. Mañanas de carreras, tardes sin descanso y noches en vela para consolar el llanto. Triunfos compartidos y fracasos asumidos en soledad, sin temor y sin llanto explícito y con todo para dar: caricias prendidas de azúcar y migas de pan, desde el desayuno a la cena, sin desvanecer jamás. Tejedora de los sueños y defensora si más, gobernadora del espacio y gestora de la vida, desde el inicio hasta la primera luz y el primer llanto, s...

Día del Señor

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Con esta denominación se denomina la salida procesional del Cristo de la Expiración y de la Virgen de los Dolores. El día más grande, como afirman los orgiveños. La salida del Cristo desde la Iglesia de la Expectación viene precedida por una impresionante cohetada (de más de 6 minutos de duración).  Previamente, los caballeros legionarios ha entrado en la iglesia y rendido honores al Cristo. La iglesia ha abrigado esa mezcla de culto, cultura, veneración y fervor con márgenes difíciles de delimitar, pero que deja una postal de gentío y resonar de tambores y cornetas y un rumor desordenado. Todo comenzó el día anterior, con la bajada del Cristo desde el altar mayor. Y prosiguió con el ajetreo de los operarios montando el armazón y disponiendo sobre él todo el arsenal pirotécnico. Y eso ocurre y ocurrirá el viernes anterior al viernes de dolores. PREPARATIVOS La legión ha llegado al pueblo para acompañar a la comitiva procesional, se encaminara...

Cada abrazo despierta el orgullo de ser padre

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He aprovechado para colarme en el hueco que queda entre la sombra que cada uno de nosotros pisamos, donde el aire no pertenece a nadie y las ausencias no se notan. Los huecos son distintos a medida que habéis crecido, deshaciendo las siluetas de niños, adolescente y configurando la de adultos. Y en cada traje que habéis vestido he acomodado un abrazo, distinto, pero siempre enamorado. Por cada circunstancia que fuimos, por cada año vencido y por acomodar mi andar al vuestro, abrazadme si me veis rendido. He hecho y deshecho cuantos abrazos   pensé que eran necesarios, aunque el tiempo me sigue mostrando que nunca serán suficientes. Pero cada uno iba colmado de entrega, cada uno era especial y aportaba ternura. Abracé vuestro sueño, el solivianto, la queja y el desconsuelo, acuné ilusiones y esperanzas disfrazado de héroe. Pero era el calor de vuestros cuerpos, la satisfacción de sentirme útil a vuestro lado la que me convirtió en padre. Deshice mis sueños tejiendo ...

Mirador de Órgiva

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La tarde estaba fría, pero se respiraba distinto. Está a poco menos de 3 km del pueblo, no os lo perdáis. Las vistas son impresionantes, a continuación algunas panorámicas

Un paseo bajo la lluvia

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Dirección al cementerio, pero no, no se trata de una narración de terror ni suspense, solo que sobre el cementerio de mi pueblo existe un mirador, desde donde, como no, "mirar" la  belleza del entorno. Se accede, como a cualquier sitio en la Alpujarra, por calles empinadas, aquí el llano no existe.  La carretera que asciende hacia el cementerio y el mirador.  Desde una de las curvas que favorecen remontar el camino, la Ermita de San Sebastián nos enseña su fachada noreste.  La niebla se va colando entre los quebrantos de la tierra, vistiendo con enaguas blancas los barrancos y riscos.  No hay fruta más apetitosa en verano, pero aún habrá que esperar.  Sierra Lujar está algodonada en sus cumbres, de color plomizo, que el verde olivar atenúa.  No puedo evitar fijar mis ojos en las torres gemelas de la iglesia. El blanco del pueblo como el casco de un barco entre una mar de color verde.  La sierra como marco imperecede...