Vivos en nuestros recuerdos
Vivos en nuestros recuerdos Las raíces que los acogen son abrazos dormidos en la memoria. Demoradas caricias sobre el letargo de la tierra yerta, Son los árboles mudos testigos o sonora sinfonía de trinos, del sonido de las hojas batidas por el viento, en los instantes que el recuerdo acude al día previo a su partida. Huérfanos de sus vidas quedamos, sintiendo el latido del corazón herido, y nuestros cuerpos se detienen en un lugar alejado de lo que entendemos y a la distancia justa del olvido que no permitimos. Aquellas raíces deshacen el calor y el cobijo, se convierten en alas para escapar del suelo, y solo quedan cosidos, amor y nostalgia, a nuestros recuerdos y sueños, allí donde siguen vivos. José Antonio González Correa©, Órgiva 1 de noviembre 2026