La muerte
La muerte es la mirada, vestida de derrota, de quien queda desvalido, atrapado en un instante esquivo que no se entiende. La muerte mancha los sentido de quienes la observan, no tiene sentido para quien ya no es, sino para quien se queda. La muerte es ese velo que nubla el pensamiento, haciéndolo pesado e inerte, desgastando inmisericorde el tiempo que transcurre desafinado alargando la pena. Aprendí como es la muerte en los ojos de mi padre, inundados e incrédulos, buscando en la habitación, aún a oscuras, algún movimiento de mi madre. La llamaba, una y otra vez, inconsolable, mientras yo le repetía de forma absurda, tranquilo, no pasa nada. Como si pudiera sosegar, con una frase, la ausencia infinita y fría que lo abrumaba en ese instante. Le habían descosido, a tirones, la esencia de su propia vida. Cuando el tiempo construye un amor tan longevo, no alcanzo imaginar como se supera la partida inesperada de quien es parte de tu propia vida. Aprendi como es la muerte en los ojos de mi ...