Otra forma de ver la Navidad
Dibujo: José Antonio González Correa (hijo) Esperaba para cruzar la calle a pie de un semáforo, mientras una mujer hablaba con un hombre joven a la puerta de un supermercado. El hombre, no llegaría a los 30 años, le daba a la mujer, estaría en los sesenta y pico, una serie de explicaciones sobre dónde pasaría la noche del 24 de diciembre. Estaba sentado en el suelo junto a una lata, instantes antes de la conversación, exhibía su mano desnuda en actitud de pedir limosna. La mujer debió reconocerlo y, por ese motivo, estableció conversación. Según fui deduciendo, la muerte de sus padres lo había dejado en una situación difícil económicamente y, aunque tenía un hermano, cada uno atendía sus circunstancias y afrontaban la vida sin mucha interacción entre ambos. Vivía no lejos de allí, en un pequeño refugio improvisado, se había quedado sin casa y el tr...










Desde hace años, tengo conocimientos (información que me proporcionó mi abuela) de la importancia del aceite de oliva para nuestro cuerpo, informacion que en su ignorancia ofrecia esta buena mujer gratuitamente, sin saber sus beneficios, científicamente hablando.
ResponderEliminarHoy en día tenemos la suerte, de tener investigadores, laboratorios, evidencia científica o farmacologos, criados en pueblos, que como usted nos invita a conocer los beneficios que este «fruto» aporta a nuestro organismo.
He leído su estudio y le estoy muy agradecida, ya que he podido comprobar que algo tan cercano y tan nuestro como el aceite de oliva virgen extra, pueda prevenir o hacer que disminuyan este tipo de patologías. Gracias por su trabajo.