Dibujo: José Antonio González Correa (hijo) Esperaba para cruzar la calle a pie de un semáforo, mientras una mujer hablaba con un hombre joven a la puerta de un supermercado. El hombre, no llegaría a los 30 años, le daba a la mujer, estaría en los sesenta y pico, una serie de explicaciones sobre dónde pasaría la noche del 24 de diciembre. Estaba sentado en el suelo junto a una lata, instantes antes de la conversación, exhibía su mano desnuda en actitud de pedir limosna. La mujer debió reconocerlo y, por ese motivo, estableció conversación. Según fui deduciendo, la muerte de sus padres lo había dejado en una situación difícil económicamente y, aunque tenía un hermano, cada uno atendía sus circunstancias y afrontaban la vida sin mucha interacción entre ambos. Vivía no lejos de allí, en un pequeño refugio improvisado, se había quedado sin casa y el tr...
Pasan los años dejando marcas en la piel que demuestran el cansancio en lo vivido. Transcurre el tiempo alrededor, como el viento transita entre los árboles, ajeno al rumor que ocasiona. El tiempo como dimensión intangible, necesaria como medida del devenir de las cosas y algo más. Algo que condiciona la vida en sí misma. Que determina la senescencia, que establece el final. Y el tiempo como vivencia, como experiencia almacenada en nuestra mente, como tonos de color que dibujan nuestra propia existencia. Años pueden separar mis sentimientos de esta tarde de sábado, con la noche ya presente, de otra tarde de sábado. ¿Qué pensaría entonces? ¿Cuáles serían mis anhelos?, ¿cuáles mis ilusiones? Quizá la memoria pueda devolverme algo de aquello, pero seguro que el tiempo, que por mi ha pasado, no me permitirá sentir lo mismo que antaño. Ni tan siquiera será el mismo camino el que ahora transite, comparado con el de aquellos años. Puede que la senda conserve el mismo dibujo, puede que l...
No he podido fotografiarlo, por lo que tomo prestadas algunas imágenes (Plutón y Caronte) Plutón fue desterrado como planeta del sistema solar, demasiado pequeño, a pesar de cumplir 2 de las tres premisas para ser considerado un planeta. Sin embargo, siempre estuvo acompañado por más lunas que la propia Tierra. Aunque desde la Tierra, un puñado de aprendices sobre el Universo (se hace llamar Unión Astronómica Internacional -UAI-) degradaron a Plutón, apenas 76 años después de su descubrimiento, el pequeño planeta sigue realizando su órbita elíptica alrededor del sol acompañado de Caronte, la luna con la que baila en la fría paz de lo inmenso. Plutón siempre se consideró afortunado, a pesar de que su órbita alrededor del sol era un viaje durante doscientos cuarenta y ocho años (contados desde la Tierra, claro) y de que su atmósfera no tenga la composición de la atmósfera de la Tierra; aunque, realmente, el nitrógeno, cuando Plutón alcanza su afelio, cae solidificado sobre la super...
Comentarios
Publicar un comentario